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La estigmatización de los jóvenes

Si en una estación de trenes escuchas gritos y ves un muchacho joven y morocho tirado en el piso, mientras un pasajero lo sostiene del cuello y le pide que muestre lo que tiene en la mano ¿Qué pensás?
Hasta ahí parece todo claro. Para el sentido común es un joven delincuente que fue detenido gracias a un valiente justiciero.
Este situación ocurrió el jueves 7 de octubre a las 17.53 hs en la estación Miserere de subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires de Argentina.
Sin embargo, luego el chico desde el piso, inmovilizado, mostró como pudo su mano. El hombre le dijo: “Uy, disculpá, me confundí. Pensé que me habías robado. Viste como está la cosa!”
Esta escena me generó las siguientes preguntas. ¿Cómo está la cosa y cómo se ve la cosa? ¿Qué nos está empujando como sociedad a este pánico al delito? ¿Hubiera pasado lo mismo si el pibe era rubio o si tuviera otra vestimenta?
Según el juez de la Corte Suprema Raúl Zaffaroni, “se está estigmatizando y criminalizando a un grupo social. Que normalmente son los adolecentes y jóvenes de barrios precarios de toda nuestra región”.
Los medios masivos de comunicación nos muestran un pibe que hizo una barbaridad. Ese hecho lo reiteran muchas veces en distintos soportes amplificando así el fenómeno. Nos dan un testimonio pormenorizado de las víctimas y de sus familiares. Luego nos muestran en la otra imagen un chico tomando cerveza en la esquina. Este es igual, son ellos. Es como si nos dijeran, este todavía no lo hizo pero lo va a hacer.
En ese sentido, Zaffaroni sostiene que este no es un fenómeno local, considera que hay una criminología mediática mundial que baja de Estados Unidos y se expande por el mundo con una exaltación de la venganza. Dicho fenómeno toma como chivo expiatorio a un grupo social: en Estados Unidos son los negros; en Europa son los Inmigrantes, los turcos en Alemania o los islámicos en Francia. Acá vivimos con miedo de los jóvenes de los barrios humildes.
Cuando se toma un grupo social como chivo expiatorio, se canalizan sobre él los valores peyorativos que circulan en la sociedad, es decir se hace depositario de los aspectos negativos o atemorizantes.

Sin embargo, más allá de nuestras percepciones, los números muestran otras cosas. Primero una aclaración: mundialmente, para realizar estudios comparativos se utiliza la tasa de homicidios ya que es el dato que prácticamente no tiene sub registros.
En Argentina en el 2002 hubo 3453 homicidios dolosos, en el 2008 este número bajó a 2305, lo que significa una caída del 37 por ciento. Ese número nos ubica en el cuarto lugar del continente americano en relación a la menor tasa de homicidios.
Paralelamente, según la Dirección Nacional de Política Criminal del Ministerio de Justicia, DDHH y Seguridad en Argentina sólo un 13 % de este tipo de delitos es cometido por menores de 18 años.

Entones, ¿Qué es lo que nos pasa? ¿Por qué si mejoran los indicadores tenemos más miedo? ¿Por qué este miedo específico a los jóvenes pobres?
Todos los días nacen bebés, mueren personas, hay accidentes y alguien se salva casi milagrosamente. Siempre pasa algo negativo y algo positivo. Por lo cual lo que consumimos en los medios masivos de comunicación es un recorte mínimo de lo que pasa en la sociedad, pero tiende a representar la totalidad de lo que entendemos por realidad.
Tomemos un ejemplo para dejar en claro que siempre hay una selección de las noticias que construyen la idea de actualidad: Según la Fundación Luchemos por la Vida en el 2008 murieron 8205 personas en accidentes de tránsito en el territorio Argentino, por lo cual en términos racionales tendríamos que tener cuatro veces más miedo a morir atropellados que a ser víctimas de un homicidio. También tendría que haber cuatro veces más cobertura de los accidentes de tránsito que de asesinatos.
Pero no, la cobertura mediática no se agota en cubrir cualquier noticia morbosa. No se refleja mecánicamente los números de las víctimas fatales. Hay una espectacularidad que esta acentuada en la idea de los jóvenes peligrosos.
Programas de televisión como Policías en Acción, Cárceles o informes América, muchas veces hacen de la violencia juvenil en los barrios humildes un lugar común. En ese sentido, nos trasmiten la idea de que la Provincia de Buenos Aires es una suerte de lejano oeste. Sin embargo, la tasa de homicidios dolosos es encabezada por otras provincias. Primero Chubut, con una tasa de 8,47 casos cada cien mil habitantes. Luego viene Santa Fe (8,45); Mendoza con (7,57); Entre Ríos (7,09) y en quinto lugar Buenos Aires con 6,94.
Claramente esta no es la percepción que se refleja en los medios de alcance nacional.
En base a lo expuesto en temas de seguridad, intentemos no ser tan permeables a los discursos del miedo ya que no reflejan la realidad, pero si generan más aislamiento y fragmentación social. Una sociedad miedosa, que exalta la justicia por mano propia y con amplios niveles de discriminación social es una combinación peligrosa, en particular para los pibes de los sectores más vulnerables.

Grandes músicos, gran periodista: Aliberti con los Pibes Chorros
Imágen editada por el reconocido locutor.

Publicado por Roberto Samar
Licenciado en Periodismo
Licenciado en Comunicación Social
Docente de Filosofía Política Moderna UNLZ

La Educación Prohibida



"El cerebro no es un procesador de información. Es un procesador de significados, atravesados por las emociones".









¿Qué decis cuando decis? [1]

Lenguaje. Medios. Estereotipos. Discriminación.
¿Qué decis?

"El poder consiste en llamar a las cosas como uno quiere 
y que los otros las llamen de la misma manera"
Humpty Dumpty. Personaje de Lewis Carroll

A esta altura ya debemos haber comprendido de que las palabras que usamos no son neutrales. De alguna manera, las palabras que decimos nos dicen. Si. Dicen nuestra forma de ver el mundo, de entender sobre cada tema, cada problema... son perspectivas. Son signos. Son significados.
Veíamos en estos días por ejemplo el debate intenso a raíz de la ley de matrimonio igualitario nº 26.618 recientemente promulgada, donde el eje principal es el uso de las palabras "matrimonio", "hombre", "mujer" (y todo el mundo que conllevan, como decíamos); en el mismo sentido, podemos comprender que es absolutamente diferente entender una dictadura como un  "genocidio" que entenderla como un "proceso de reorganización", o la diferencia que existe entre lo que algunos funcionarios norteamericanos llaman "daños colaterales" y que aquí entendemos como "asesinatos de civiles"; o un "Holocausto" que para algunos significó la "Solución Final" que justificaba cualquier aberración. Estos casos puntuales, quizás de los más extremos, son llamados eufemismos y consisten en reemplazar una expresión por otra; así, los aumentos de impuestos pasan a ser "reajustes" para el ministro de Economía como las arrugas se convierten en "pliegues de expresión" para un esteticista. Un juego de significados donde lo que está en juego es el sentido sobre lo que se dice.

                                                                                      Estación para "No-Blancos" en Pretoria
A veces se genera mucha violencia con las palabras que se usan. Y lo peor ocurre cuando estas se naturalizan, cuando comenzamos a pensarlas no como usadas por alguien para decir algo de una manera, según sus intereses, sino como reales, propias, verdaderas, únicas para decir eso. Es el ejemplo claro de la palabra "apartheid" (que significa "separación" en afrikaanses como ustedes averiguaron muy bien en el trabajo anterior), que representaba un sistema racista absolutamente injusto y desigual que, aunque cuesta creerlo, era sostenido por leyes constitucionales. Esto no comienza aquí, por supuesto. Vaya uno a saber desde que tiempos remotos se comenzó a usar la palabra "negro" para lo negativo, lo inferior, lo desafortunado ("me las veo negras", "la suerte negra", "un final negro", "que negrada", "sos un negro de...de alma, eh", etc, etc, etc, etc, etc, etc y ETC).
                                       

Fíjate como dices, y te fijarás en quien eres

Pensá lo que decis. Pensá lo que te dicen

Escuchemos este pequeño ejemplo:


LA OVEJA NEGRA
Gentileza de Radialistas.net

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¿Qué decis cuando decis? [2]

Lenguaje. Medios. Estereotipos. Discriminación.
¿Qué decis?

"Es frecuente que tribus, naciones y religiones consigan fortalecer
su sentido de identidad colectiva teniendo enemigos
¿Qué sería del "creyente" sin el "infiel"?
Eckart Tolle


En la película Escritores de la Libertad veíamos la misma realidad, en otra parte. Un hombre que es golpeado por cuatro policías. Alguien filma todo. Los policías son juzgados y liberados como inocentes. El hombre brutalmente golpeado era "solo un negro". Los policías: blancos.
Hoy en Arizona se ha promulgado la ley de inmigración, y son muchas las personas que están trabajando para que sea completada y se pueda detener a una persona en la calle solo por tener cara de "inmigrante" (¿?).


En EE.UU. se han construidos enormes muros en las fronteras. Grandes carteles cuelgan de ellos con la inscripción "Stay away. Stay alive" (mantente lejos, mantente vivo). Más de lo mismo. Más de miedo y odio a los que no son como yo, a esos a los que puedo echarle la culpa de todos mis males y desaparecerlos junto con ellos. Como lo fueron los judíos para los nazis, los subersivos para los dictadores... como los pobres para la clase media y alta de nuestro país.

En Argentina

En la Argentina neoliberal, la pobreza es algo más que una situación individual, familiar o microsocial: tiene una dimensión pública en tanto que es objeto de acciones, discursos y políticas. No cabe duda de que en los años recientes las consecuencias del capitalismo neoliberal sobre las clases populares –desempleo, pobreza e indigencia, desnutrición infantil y otros problemas sanitarios- adquirieron dimensiones inéditas, mientras que las clases dominantes se vieron favorecidas por una creciente concentración del ingreso. Por lo tanto, se extremaron las distancias sociales.
Paralelamente al proceso de empobrecimiento brevemente mencionado, y tal vez como factor interviniente del mismo, los sectores sociales más castigados viven un proceso de “culpabilización”: el delito, la inseguridad, la violencia, son presentados por los medios como un constituyente habitual de la vida cotidiana, no asociados con la peligrosidad de ciertos individuos sino con la de determinados grupos sociales, "los pobres", a quienes se señala directa o indirectamente como principales y solitarios responsables del aumento de la inseguridad urbana. Esto no implica negar que pueden cometer delitos, sino puntualizar que raramente aparecen representados en otra condición que no sea la de victimarios (si una persona pobre aparece en los medios, la mayoría de las veces será en la sección "policiales" y con la "inseguridad" por tema) lo que no ocurre con las otras clases sociales. De esta manera, los medios han moldeado un estereotipo del delincuente que funciona como marco de referencia para interpretar tanto el hecho delictivo como la noticia que de él se construye.

No sólo son culpables de su pobreza, sino también de quejarse por ella y por sus derechos ignorados.

El término "piqueteros" para designarlos cuando reclaman adquirió un significado fuertemente negativo y asociado al delito. La utilización de pañuelos en la cara por varios de ellos, para evitar ser identificados en las filmaciones policiales, fue una de las excusas para su criminalización. Estas muchedumbres son presentadas por los medios como una horda peligrosa que sitia la ciudad, que invade un territorio que no le pertenece. El acontecimiento de una protesta se construye, de esta manera, a partir de sus efectos y no desde sus causas: el hambre, el desempleo, el frío... Los desocupados-piqueteros son incluidos en las agendas periodísticas solo como provocadores del caos en el tránsito urbano, figura que tiene un doble significado: demoniza al manifestante y sobredimensiona el supuesto perjuicio provocado por la protesta.
Refuerzan así el discurso de la exclusión, reactivan imaginarios discriminatorios, personifican la amenaza y generan miedos y ocultan el debate de fondo: ¿Cuáles son los ladrones de sumas millonarias que dejan un país de enormes riquezas en las más grande de las miserias, donde millones de personas no tienen lo suficiente para vivir dignamente?


No son nuevos los imaginarios que señalan a los pobres (o a los judíos, o a los negros, o etc.) como responsables de la violencia y la inseguridad pública; lo nuevo es que actualmente se ven fortalecidos por la presencia de unos medios que establecen para cada acontecimiento una sola verdad, un solo ángulo de interpretación, sacando la historia y fomentando la lectura inmediata, simplificada y estereotipada de los acontecimientos.
El delito y la protesta pública son generados por el mismo sistema. El mismo que fabrica villas, niños desnutridos, adultos sin trabajo, niños con trabajo, y tanto más. Ocultar esto es parte del mismo sistema. Parte de la estrategia para seguir funcionando. Y la causa de que nunca lo superemos.


Lo único malo de Mafalda es que sus denuncias sigan vigentes

Los audios son gentileza de Radialistas.
Bibliografía: Marcelo Pereyra. "La criminalización mediática. Dispositivos de exclusión simbólica en las noticias". UBA: encrucijadas Nº 35. Buenos Aires. 2005.

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Escritores de la Libertad

El 29 de abril de 1992 comenzaron los disturbios sociales y raciales más violentos hasta la fecha en la ciudad de Los Ángeles, cuando un juez absolvió a cuatro policías blancos que habían dado una brutal paliza a Rodney King, un muchacho negro que fue perseguido y golpeado brutalmente, a pesar de que un medio de comunicación había filmado y difundido todo. Fueron seis días de protestas y saqueos que dejaron una secuela de cadáveres y resentimientos. Debido a esta semana trágica, se proclamó el sistema de educación integrado que obligaba a conformar clases con miembros de todos los grupos raciales: negros, latinos, asiáticos, blancos, etcétera. Pero esta solución burocrática no resolvía el problema esencial. La violencia y la guerra de pandillas conformaban, y quizás aún conforman, la cotidianidad de Long Beach (y de cuantos lugares más).


En ese contexto, la maestra de literatura Erin Gruwell, hija de un luchador por los derechos civiles de los años sesenta, pide integrarse a la secundaria Woodrow Wilson para participar de la “educación integrada”. En lugar de hallar un programa educativo basado en la igualdad de oportunidades, encuentra un clima de tensión racial, intolerancia, desesperanza y discriminación, como ocurría a nivel social.
Los alumnos asignados al aula 203 son los clasificados como casos perdidos, imposibles de enseñar, incapaces de aprender; un grupo de ‘intocables’ que deben superar todo tipo de circunstancias: pobreza, mala educación, historial criminal, drogadicción, etc.


La misma Enrin Gruwell cuenta: “Son los chicos los que se discriminan entre sí al llegar al instituto. Crean territorios en función de la raza, la pandilla, el lado de la calle en el que viven o el autobús en el que han venido a clase. Era desolador contemplar la clase y ver cómo eran ellos mismos los que creaban la separación” y comprende que tendrá que enfocar sus clases de un modo poco convencional. 

Un día intercepta una caricatura racista (un retrato de un estudiante afroamericano con labios y nariz exageradamente acentuados) y por primera vez pierde la compostura ante sus alumnos. Ofendida por el dibujo, Erin lo compara con las caricaturas de los judíos hechas por los nazis como forma de generar el odio racial que justificó el Holocausto. Luego se da cuenta de que pocos de sus alumnos saben lo que fue  y comprende que tiene que encontrar una forma nueva de plantear sus clases para llegar a ellos. “No sabían lo que era el Holocausto. Traté de explicarles el paralelo que existía entre la discriminación y el dolor, pero no entendían estos términos. Todos ellos habían sufrido discriminación pero no lo entendían cuando la veían expresada con palabras. Empecé a gritarles, perdí el control por primera vez. Ya no era una persona simpática y animosa. Al verme tan airada, tan llena de pasión, me miraron y empezaron a pensar que iba en serio.”

Erin acierta en la estrategia de preguntarles cuántos de ellos habían recibido disparos, cuántos habían perdido amigos en tiroteos, cuántos tenían familiares o amigos presos... todos levantan la mano. Al ver cuánto tenían en común, las divisiones entre ellos comienzan a disolverse y se disponen a compartir, mostrar y comparar las heridas de vida que tenían. Erin ve cómo los grupos comienzan a hablar entre sí por primera vez, intercambiando sus historias. Hubo un momento de silencio; Erin se había ganado su respeto porque nadie en su posición los había mirado de verdad. El hielo se había roto y Erin vio el efecto que les había producido hablar de las víctimas del Holocausto; fue entonces cuando se le ocurrió hablarles de “El diario de Ana Frank” y de otras historias sobre la intolerancia y las penalidades vividas por jóvenes como ellos.
Deseosa de aprovechar el interés que había despertado en sus alumnos, comienza a proponerles materiales de todo tipo, desde “Noche” de Elie Weisel hasta las canciones del rapero Tupac Shakur. “Decidí no bajar el nivel, no consentirles como si fueran niños pequeños. Quería que vieran la relevancia de los textos que tenía en mi programa, ya fuera un soneto o un libro como 'La Odisea'. Quería que los conectaran con su vida, que las palabras saltaran de la página impresa y cobraran sentido para ellos. Al principio no entendían qué tenían que ver con ellos Homero o Shakespeare. Pero debían entender que todos esos escritores habían vivido su propia odisea; quería que aplicaran esa lección a su propia experiencia, para validar lo que eran en la vida. Quería crear un puente entre los libros y su formación vital, enseñarles que la educación tiene una gran fuerza liberadora y es un instrumento igualitario. Estudiar no significaba que tuvieran que renunciar a sus valores propios, a su experiencia; pero era importante que entendieran que ahí afuera les esperaba un mundo de oportunidades".
Swank y Gruwell
Así surge en ella la idea de darles cuadernos para que se expresaran como quisieran, con un dibujo, un poema, o un diario escrito. Los resultados fueron asombrosos: por primera vez los chicos del aula 203 comprendieron el lugar que ocupaban en el mundo viendo que había alguien dispuesto a escuchar lo que tenían que decir. La actriz que interpreta a Erin, Hillary Swank, también es productora ejecutiva de la película y comenta:
“Me parece increíble que Erin supiera ver el parecido existente entre Ana Frank y sus estudiantes. Ana sufrió a causa de su religión y cuando Erin vio que los chicos se identificaban con esto, pensó que quizá podría animarles a leer un libro y empezar a escribir algo. Quizá no hicieron un análisis de texto pero empezaron a escribir y en última instancia eso fue lo importante”.
Un grupo de estudiantes etiquetados como "imposibles", que al principio no se soportaban entre ellos, se convirtieron gracias a una persona que supo verlos sin prejuicios, libre de estereotipos y que realmente creyó en ellos, en una gran familia que les proporcionaba a cada uno de ellos apoyo y sentido de la identidad. Esta familia, a los que en principio sólo unía su falta de futuro, empezaron a llamarse con orgullo a sí mismos los Escritores de la Libertad.

El elenco de la película junto a Erin y los Escritores de la Libertad

La película Escritores de la libertad está basada en una historia real. Los diarios escritos por los estudiantes fueron compilados en el libro "The Freedom Writers Diary", que hizo posible esta película.
Después del libro, publicado en los noventa, Gruwell y los estudiantes formaron la Freedom Writers Foundation, que tiene el ambicioso objetivo de llevar sus métodos novedosos a otros institutos del país.


 







Fuente: Notas de producción Universal Pictures.
Música de la película: The song of common - I have a dream! (Haciendo referencia a la frase del famoso discurso de Martin Luther King, gracias al cual se extendería por todo el país la conciencia pública sobre el movimiento de los derechos civiles y se consolidaría como uno de los más grandes oradores de la historia).

Siendo un Escritor de la Libertad

Después de ver esta película surgen muchas reflexiones sobre las sociedades en las que vivimos y las sociedades en las que quisiéramos vivir. Esta historia real nos demuestra que la diferencia entre una y otra se encuentra en nosotros, en nuestra forma de vivir, de pensar, de tratar a los demás... en nuestras manos hay fuerzas suficientes para hacer un mundo mejor para muchos. No nos dejes sin tu granito de arena.


Responder individualmente por mail                                                                                                                   
1. ¿Qué opinas sobre la película? (Deja tu comentario personal en esta entrada)
2. ¿Cuáles son para vos los principales mensajes que quiere transmitir?
3. ¿Cómo es la comunicación entre los alumnos del Aula 203 antes y cómo es después de la llegada de la profesora?
4. ¿Cómo era la vida de estos jóvenes antes y después de su experiencia con la profesora?
5. ¿Cuáles te parecen que fueron los motivos de estos cambios? ¿Qué consecuencias traen estas transformaciones en sus vidas?
6. ¿Qué diferencias observaste entre la forma en que los mira la profesora y la forma en que son mirados por los otros docentes y autoridades de la escuela? ¿Con qué hace la diferencia la profesora Erin Gruwell?
7. ¿Qué representa la cinta roja pegada en la mitad del piso del aula? ¿En signo de que se convierte?
8. En un momento de la peli, la profesora compara lo que sucede en la clase con los inicios del holocausto. ¿Cuál es, según ella, el punto de origen de la violencia y la discriminación?
9. ¿Ves algo parecido en tu aula, en tu escuela, en tu ciudad, en tu vida?
10. ¿Cómo podrían hacerse cambios parecidos a los que vimos en esta historia real?
11. Actualmente, en algunos medios de comunicación se favorece el miedo y la violencia hacia ciertos grupos sociales. ¿Podrías mencionar algunos casos? ¿Qué opinas?
12. ¿Qué posibilidades les brinda a los alumnos en la historia la oportunidad de leer algunos libros y poder escribir el propio?
13. ¿Qué te parece que podrías hacer para ser un Escritor de la Libertad en tu propia historia? ¿Qué quisieras dar de bueno a este mundo, a este país, a esta ciudad?



Tenés una sola vida. Vivila bien. Sé el protagonista

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Juventudes, Medios y Estereotipos (Primera parte)

Como vimos en clase anteriormente, los signos son la posibilidad que se da el ser humano para conocer el mundo, esos "algo que están para alguien en lugar de otra cosa" en cantidades infinitas, que estructuran nuestros lenguajes y, por lo tanto, nuestra forma de percibir, interpretar y describir el mundo... y de actuar en el.
De la misma manera, decíamos, son los signos los que conforman las creencias desde las cuales pensamos, muchas veces sin reflexionarlas, pero de esto hablaremos mejor en otra entrada.

Los estereotipos son básicamente creencias, ideas prejuiciosas y simplificadas acerca de alguien o de algo. Atribuye, aun en tono de broma, características negativas o positivas a ciertas personas o grupos de personas.
Los jóvenes aparecen en los medios con ciertas características definidas. Ya sea a través de programas periodísticos, de opinión, en informes especiales de la programación general, en programas de entretenimiento, en publicidades, etc., los medios presentan ciertos estereotipos que definen a la juventud según distintos criterios y creencias.



Esta imagen a la que los medios asocian determinados intereses, gustos y prácticas, funciona para los sectores juveniles de la sociedad como una representación y, al mismo tiempo, como un modelo con el cual compararse. Es por esto que tenemos que estar atentos y pensar que de todo lo que nos muestran sobre los jóvenes tiene realmente que ver con nosotros, que nos quieren "vender" a veces... es en realidad mucho más importante conocernos , saber quienes somos, saber lo mucho que valemos.

A veces los medios presentan a la juventud como un "estilo de vida". En ese sentido, la posibilidad de estar en actividad permanente es, por ejemplo, uno de los rasgos propios de esta imágen. En las publicidades y en las revistas, se muestra como ideal de belleza un cuerpo joven, ágil, delgado y alto. Por un lado, la juventud aparece como sinónimo de belleza. Pero, por otro, lo que se muestra como cuerpo joven y bello pasa por alto las diferencias que existen entre las distintas personas jóvenes. Así, este modelo multiplicado y amplificado desde los medios de comunicación trae como consecuencia la preocupación de los jóvenes, en algunos casos, por lucir un cuerpo "perfecto", lo que lleva muchas veces a enfermedades relacionadas con trastornos en la alimentación.

Por otra parte, para los medios, las decisiones y los conflictos relacionados con la política, por ejemplo, forman parte del "mundo adulto", ya que si bien presentan a algunos jóvenes preocupados por los problemas ecológicos del planeta, prácticamente no existen para ellos jóvenes que participen en partidos políticos o en agrupaciones ecologistas, deportivas, gremiales, etc. En general las preocupaciones de los jóvenes, según los medios, se refieren a la vida privada y a la de sus amigos, sobre todo en lo que tiene que ver con ocio y diversión. Y estamos seguros de que esto no es así. Solamente.

La construcción de este "estilo de vida" que presenta una juventud enérgica, desinhibida, no politizada e individualista, a su vez muestra a los jóvenes como una preocupación para los adultos. De esta manera, se los señala como un grupo problemático que, debido a su inmadurez, puede ser peligroso. La delincuencia juvenil, el consumo de drogas y los problemas de conducta en los colegios son también algunas de las cuestiones a la que los jóvenes aparecen asociados a través de estos estereotipos.


Juventudes, Medios y Estereotipos (Segunda parte)

Para anunciar productos de manera creativa con el fin de incentivar el consumo, la publicidad utiliza una serie de estrategias que permiten atraer posibles consumidores. Estas estrategias tienen en cuenta los usos, las costumbres, las prácticas y los valores predominantes en nuestra sociedad. Además, la publicidad que aparece en los medios masivos es, también, un lugar privilegiado para la creación y transmisión de estereotipos.

Como leímos anteriormente, los estereotipos son ideas prejuiciosas y modelos de comportamiento muy rígidos, que se transmiten de generación en generación y que influyen poderosamente en la conducta de las personas. Los estereotipos suponen una simplificación de la realidad; toman solo algunos rasgos para definir a un grupo social de múltiples características, y enfatizan sobre ellas, habitualmente las negativas, y ocultan las otras.

La utilización y repetición de estereotipos en los diferentes mensajes que los medios transmiten refuerzan las opiniones de la gente sobre ciertos grupos. En ocasiones, pueden ir unidos a prejuicios sociales y a actitudes que implican comportamientos discriminatorios.

Un informe sobre la representación de las juventudes en programas informativos y periodísticos realizado el Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión, afirma que desde los medios masivos de comunicación se construye "una imagen de las/os jóvenes asociada a la euforia, la rebeldía, el sexo, el alcohol y las drogas. Todo esto contribuye a la construcción de la serie de estigmas* alrededor la condición de juventud. Esta categorización, o estigmatización, tiene como fin delimitar qué es lo que se puede esperar de una persona inscripta en tal o cual categoría. De modo que aquí es importante resaltar que el estigma se convierte en un actor fundamental que facilita la discriminación por reforzar el desarrollo de relaciones asimétricas que niegan derechos y reducen oportunidades a quien por sus diferencias se considera inferior. Entonces estigmatizar un grupo influye en la manera en que la sociedad lo percibe así como en cambiar las pautas de conocimientos"

Juventudes, Medios y Estereotipos (Tercera parte)

Si bien en realidad los jóvenes se ven mejor que como los pintan, es cierto que los medios de comunicación desde sus distintos soportes y géneros multiplican y amplían los estereotipos mencionados sobre la juventud. Presentamos como ejemplo al informe sobre las juventudes en programas informativos y periodísticos, en el cual se analizan los siguientes programas televisivos:
1) “La Liga”, Canal 11, 13/01/09
2) “Policías en acción”: “Los buscarroña”, Canal 13, 12/11/08
3) Informe “Ciudad sin control”, C5N, 02/02/09
4) Informe “Violencia adolescente”, Canal 26, 25/03/09
5) Informe “Impacto 9”: “Jóvenes en riesgo: Mucho alcohol y violencia”, Canal 9, 08/03/09

¿Te diste cuenta?

TRABAJO EN CLASE

Mirá atentamente las siguientes publicidades y elaborá un comentario para cada una en la que respondas:
-¿A quién se dirige?
-¿Qué ventajas del producto comunica?
-¿Identificas algún estereotipo? ¿Cuál? ¿Sobre quién? ¿Que supuestas características comunes aplica a la persona o grupo?
-¿Notás alguna desvalorización sobre las personas que interpretan las historias?
-¿Cómo relacionas esto con lo que trabajamos en las dos entradas anteriores sobre Juventudes, Medios y Estereotipos?



Publicidad "Hacer Nada" - John Foos

Publicidad "Poker" - Pepsi Max

Publicidad "Eyectadas" - Desodorante AXE


Publicidad "We are chusmas" - Personal

Una ayudita: PERSONAL estigmatiza la imagen de las mujeres en su nueva campaña